También me llegó este chiste de parte de mi primo Daniel: La mujer se para frente al espejo, se observa y comenta: - ¿Sabes querido? Me veo en el espejo y me veo tan fea, tengo arrugas en la cara, mi cabello está lleno de horzuela, los pechos se me están cayendo, y las nachas también. Tengo las piernas flacas y los brazos flojísimos. Se da la vuelta y, viendo a su esposo, le pide: - Sé bueno, amor, dime algo positivo, algo que me haga sentir mejor. El marido la observa detenidamente, piensa un momento, y le responde: - ¡No, pos de la vista andas a toda madre!